Si hoy fuera tu último día de vida ¿qué harías?
Parte I. Joaquín Jiménez se despertó aquella mañana con la certeza absoluta de que era su último día de vida. Pocas veces se había sentido tan seguro de algo. Lo sintió en las entrañas y en el corazón que le palpitaba con fuerza. Lo escuchó desde la lejanía de esa voz interior que lo acompañaba desde su más tierna infancia. Ni la misma muerte, que lo visitó durante la pandemia, le dio tanta convicción. No era una amenaza. No estaba ofuscado ni sentía miedo. Solo estaba… seguro. No sintió impulso por contárselo a alguien. ¿Para qué? Las horas corrían con rapidez y el tiempo era, a partir de ese instante, su posesión más valiosa. ¿para qué desperdiciarlo con gente que intentaría convencerlo de su error? Las cosas son como son, y hacen lo que hacen por lo que son, me guste o no - reflexionó - y el destino no respeta ni espera. Lo que es, es; lo que no es, no es. ¿Para qué perder el tiempo explicándole a la gente? Una mañana soleada de un día cualq...