Hipnosis regresiva y vidas pasadas | Una historia personal.
La psicoanalista me preguntó qué fobia o problema quería resolver y yo le respondí que al nacer rechacé el alimento materno. Durante meses me rehusé a ser alimentado; mi madre y mi abuela emprendían una lucha diaria conmigo para vaciar diez o veinte mililitros de leche dentro de mi boca. Nunca supieron la razón de mi proceder. Con el paso de los años y durante toda mi infancia, la situación no mejoró mucho. En mis memorias más lejanas están las imágenes de mi madre angustiada por mi tendencia a comer poco. La terapeuta tomaba nota en su bitácora y aproveché para comentarle que desde mi juventud desarrollé una fobia muy especial: detesto que me regalen comida. Jamás consumo alimentos preparados por vecinos o amistades, sea quien sea. En particular si ocurre de modo espontáneo, como cuando la vecina se aparece en el portón de la casa con un tupper. Por amabilidad, nunca rechazo nada; pero siempre deposito todo en el bote de basura. -Tranquilo señor -respondió- esas fobias n...