Yo, Hernán | Cuarta Parte - Veracruz.
La templanza es la virtud que nos impulsa a permanecer firmes y constantes en nuestros propósitos; a mantener la determinación sin importar los peligros ni el dolor que todo emprendimiento exige. Templanza y fortaleza. Sin ellas dos, se camina por la vida sin destino fijo. La tarde del 22 de abril del año de gracia de 1519, desembarcamos frente al puerto de San Juan de Ulúa, en un lugar que los nativos llamaban Chalchihuecan, frente a la isla de sacrificios. Era viernes santo, y pronto nos percatamos de la presencia de una comitiva de altos dignatarios procedentes de la gran Tenochtitlan. Se presentaron como emisarios del Huey Tlatoani Motecuzoma Xocoyotzin, Moctezuma, jefe supremo de la triple alianza, y dueño absoluto de vastos territorios y señoríos. El líder de aquella comitiva era el cacique Tendile. Gracias a mis dos lenguas, Marina y Aguilar, conocí el propósito de su visita. Después de entregarnos una gran cantidad de regalos de parte de Moctezuma, Tendi...