¿Somos Diamantes? Una reflexión sobre un pasaje bíblico muy conocido…y muy mal entendido.
¿Qué clase de Diamante somos? Diamantes y Seres humanos no tenemos nada en común. Al menos en apariencia. Sin embargo, este objeto tan preciado y valorado por el mundo desde la antigüedad, ha sido un referente simbólico para representar la perfección en su máxima expresión. Un diamante es belleza pura: simetría, cortes finos, reflexión y refracción de la luz. Es también un símbolo de grandeza y poder. Y es también la manifestación del trabajo artístico del ser humano; porque los diamantes no se dan tal cual en la naturaleza. Los diamantes son un tipo de carbono puro sometidos, durante millones de años, a altas temperaturas y presión en las profundidades de la tierra. De este modo adquieren dureza y propiedades ópticas y térmicas que los hacen valiosos para múltiples aplicaciones. Tenemos entonces un producto único, con propiedades físicas insuperables, y con el potencial de convertirse en bellas gemas mediante el trabajo meticuloso de joyeros artesanos. En este punto podemos esbo...