El Ave de las Tempestades 2 | ¡Otra vez!
Austin, TX. Noviembre del 2001. Me acabo de tomar la segunda bohemia oscura de un tirón. Sin pausas. Me urge ponerme a tono para la siguiente bailarina. Se llama Priscilla y dicen que baila como una diosa. A mis treinta y dos años conozco bien mis límites, se que dos cervezas oscuras de golpe me dan el estado perfecto para apreciar en plenitud el arte escénico de una bella mujer bailando en la pista. Se vuelven a apagar las luces, el escenario se satura de hielo seco, se encienden discretos focos multicolores, y por el megáfono se escucha una voz de locutor anunciando el momento esperado: —And now, ladies and gentlemen, from Copacabana Rio de Janeiro, please welcome…¡Priscilla! Se abre una escotilla del techo y aparece la inmortal Priscilla. Reina de reinas. Desciende lentamente por el tubo y justo cuando sus pies pisan el escenario, se escuchan los primeros acordes del nuevo éxito de Shakira: Whenever, wherever. En México ya está pegando, pero en español. Es una noche ...