TITANIC | Un viaje inmersivo.

 


Siempre creí que el infierno era un lugar de fuego eterno con almas descarnadas y demonios displicentes. La expresión máxima del horror y la condenación al suplicio eterno para los rebeldes, blasfemos y desobedientes.

Las imágenes sobrecargadas del infierno de Dante completan el cuadro aterrador que alguna vez leí con interés y que ahora me estremecen de miedo. Nueve círculos infernales que descienden en forma de embudo; en cada uno de ellos las almas reciben un castigo según la gravedad de sus pecados. Vi desfilar el amplio espectro de la condición humana, desde la gula y la lujuria, hasta la traición y el asesinato. Ríos de fuego, vientos destructores, y tormentos eternos. El último nivel es el más deleznable de todos, es donde yace el mismísimo Satán; atrapado hasta el día de la gran tribulación.

Desesperación absoluta.

Ausencia total de redención.

Nada de lo anterior se asemeja al infierno en que decidí despertar por voluntad propia. Conocía los riesgos desde el principio. Conozco la historia de memoria y se cómo termina. Aun así, la realidad es muy distinta de como la presentan en los cines.

He tragado agua de mar sin proponérmelo. Si no me aplico al máximo, quedaré atrapado en este infierno de agua y gritos hasta el final.

Hace rato vomité al ver cuerpos ahogados flotando alrededor mío.

¿A qué hora escucharé la voz del director gritando ¡Corte!?

Vine aquí con un propósito y estoy dispuesto a cumplirlo al costo que sea. Solo debo localizar a Jack.

El nivel del agua continúa su curso, hacia arriba y a toda marcha. Los compartimentos de segunda clase están completamente inundados. Algunos se niegan a aceptar lo evidente. ¡Nos vamos a hundir maldita sea! Necesito encontrar a Jack y a Rose a la brevedad. Algo extraño está pasando y no es la muerte que me acecha. Según mis cálculos, Rose y Jack debieron pasar por este pasillo hace 2 minutos.

Si no salgo ya a cubierta no alcanzaré lugar en los primeros botes que soltarán al mar casi vacíos. ¿Dónde demonios están? ¿Me habré equivocado de área? El plan de escape claramente indica esta ruta. Ya me encontré con el duque inglés y su ayudante. ¡Patéticos! Esperar la muerte sentados mientras beben una copa de vino, ¿Quién hace eso por Dios? Si no hago algo ahora, terminaré en el fondo del Atlántico.

La energía eléctrica se ha desactivado y ahora estoy en total oscuridad.

¡Jaaaaaaaaaacckk!

¡Rooooooooooosssssee!

¿Wheeere theee heeelll are youuuu?

Gooodddd daaamnn it!!!!

De pronto una mano me sujeta por el brazo, me jala con fuerza y grita:

¡This way! ¡Move!

No necesito ver su rostro. Se perfectamente quien es. Su voz es inconfundible. Con esa voz he alimentado mi espíritu y mis ganas de vivir, de luchar, de no rendirme nunca ante la adversidad. Es la voz femenina más bella que jamás he escuchado en mi vida. La he disfrutado en innumerables ocasiones, en películas, entrevistas y conferencias.

Estoy flotando detrás de ella, embelesado por el penetrante olor de su perfume. Un perfume potente y persistente ante las inclemencias del agua salada. Por delante va Jack, abriendo paso, nadando, empujando cadáveres, gritando y ordenando. Yo solo me dejo llevar por mi amor platónico. ¡Ya no me importa nada!

Finalmente alcanzamos la cubierta.

Rose voltea un instante y me observa con intensidad. Después se alejan corriendo.

Quisiera seguirlos pero conozco la historia de memoria. Se como termina todo. Mi única posibilidad es llegar a la sección de botes e intentar saltar a uno de ellos. Rose y Jack perderán un tiempo precioso escondiéndose del malvado Cal. Ese miserable malnacido, petulante y poco hombre. Solo sirve para crear problemas.

¡Pobre Jack! Tan joven, y tan desafortunado.

Merecía…merece un final distinto. ¿Por qué a la gente buena siempre le pasan cosas malas? ¿Por qué los malos se salen siempre con la suya? ¿Qué clase de mundo es este oh Dios? ¿Por qué permites tanta injusticia en el mundo? ¿Qué te hemos hecho? ¿Por qué te has olvidado de nosotros? ¿Por qué nos has abandonado?

Un suave sonido de violín me saca de mi soliloquio y entonces me percato que estoy parado junto a un pequeño grupo de músicos. ¡Son ellos! No era mentira lo de la música celestial en medio del infierno. Ahora puedo dar fe de que estuvieron ahí hasta el final. Me pierdo de nuevo en un viaje surrealista, mis oídos solo escuchan el suave vaivén de los dos violines y el Cello. Ojalá todo terminara aquí. Ojalá James Cameron tuviera el poder de cambiar el final que se avecina.

Se me está terminando el tiempo.

Debo saltar al siguiente bote que aun caerá semi vacío al mar. Esta historia me la sé de memoria.

Un golpe fuerte en mi espalda me hace caer de rodillas mientras una turba enloquecida pasa junto a mí. Me levanto con dificultad pero mi suerte ha llegado a su fin. Un grupo de hombres, franceses, me empujan al vacío y ahora vuelo por los aires mientras intento agarrarme de las gruesas cuerdas que sostienen a un bote en descenso.

He fallado y ahora voy en caída libre al mar.

Todo está perdido.

Espero que al menos sea rápido.

Mi último pensamiento es para Rose:

Se que vivirás cien años hermosa mía. Recorre el mundo, conoce gente y conócete a ti misma. Enamórate, ama con pasión y con locura, vive sin desperdiciar un solo momento. Escudríñalo todo, experimenta lo bello y lo raro de la vida. No permitas nunca que un hombre se aproveche de ti, ninguno lo vale. Escala montañas, canta junto a las aves, déjate sorprender por las estrellas y el cosmos. Ríe a carcajadas y llora cuando estés triste. Honra la vida que te fue devuelta. Y honra el coraje y la valentía de aquel que en las próximas horas dará su vida por ti.

Que así sea.



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